nemequitepa

miércoles, mayo 09, 2007

La guerra sensual


Y atrincherado en el valle de sus imponentes senos me refugiaba de sus implacables embates,
pero sin éxito ya que sucumbí a su odiosa ráfaga de besos cruzados y artillería de caricias,
y caí pie a tierra, rendido, herido de placer, con mi cuerpo colmado de su metralla sensual,
con una gran herida con entrada en la nuca y salida en el torax, herida vital de necesidad,
y desangrandome de prejuicios, miedos y debilidades yacía allí inerte, en su trinchera pélvica,
ahogado de vida, con mi cuerpo ya ausente de muerte, rendido a sus encantos y esperando inerme
a ser devorado por las fauces de ese soñado y promovido destino que mi patria me hizo creer,

Desperté horas más tarde con las suaves caricias de los ojos del alba y todavía medio sordo,
retumbando aún en mis oidos los atronadores gemidos de la batalla,que me estaban volviendo cuerdo.
La sensación del frescor de su aliento, y el rocío de sus axilas incorporandome me reconfortaron,
para darme cuenta entonces de que había sido hecho prisionero de paz por este enemigo enamorado,
que afortunadamente me encontró a tiempo, al borde de la vida, agonizando de amor, acompañado.

A mis 80 años aún sigo prisionero, sobreviviendo como puedo a base de amor, buenos alimentos y poco más.
Mis heridas de guerra ya curaron pero sigo colmado de aquella metralla que el destino reservó para mí,
metralla que según mi loca mente es la razón de que no haya vuelto a mi patria y que me mantiene aquí,
unido a este enemigo enamorado que me hizo su prisionero y que me tortura con placer y despiadado amor.


Escribo esta carta para que quien lo lea se decida a no localizarme y quizás con ayuda del gobierno del
aburrimiento y con el apoyo del ministerio de la monotonía no hagan lo posible para liberarme de este
dulce destino que me mantiene alejado de mi horrible patria, sufriendo en manos de este enemigo enamorado.


Soldado Mirtho Nectar

Cuerpo de pasiones especiales

martes, mayo 08, 2007

Momentos del pasado - Narcotico

Para que el tiempo pase, para que pase sin pensar en ti, sin ningún tipo de sufrimiento absurdo, me introduzco todos los días durante una hora en mi sarcófago de cloro y me olvido de mi mismo y de todos mis sentimientos accesorios. Esta inmersión me ayuda a seguir adelante, a sentirme capaz de todo, hasta de olvidarte.

Hace ya tiempo que olvidé la parte de ti que me arañaba por dentro, sólo quedaron diminutas campanillas unidas por una hebra de amistad que de vez en cuando se mueve y hacer sonar las campanillas, pronunciando tu nombre, como para recordarme que existes.

jueves, marzo 29, 2007

Despertares que se hacen realidad


Y me despierto de un sueño con los brazos en tensión, como si me quisiera defender de algo o alguien. Me cercioro de que sigo siendo yo mismo y que mi cuerpo me sigue perteneciendo,
a decir verdad ni me sobresalta ni me tranquiliza saberlo. Sólo quería seguir soñando porque estaba soñando que tú eras mía y yo era tuyo y que tú de repente eras otra persona y sin embargo yo seguía siendo yo mismo, sin que cambiara la situación ni la sensación. Y tocarte se traducía en hundirme aún más en ese sueño de plumas mullidas , y ese tacto paradojicamente me aleja y aisla aún más de lo que fisicamente me rodeaba. Y el contacto con tu piel era algo tan indescriptible que hasta en sueños me quedaba sin palabras para expresarlo e igualmente se me quedaban cortos los sentimientos para alcanzar la cota que tu piel me estaba pidiendo. Pero aún así yo continuo deslizandome por la pátina de tu envoltorio porque estoy convencido de fracasar dulcemente en las exigencias sensoriales de este encuentro onírico y eso me da impulso e inercia que me mantiene en tu órbita epidérmica. Sueño que fracaso para triunfar cuando cruce la frontera y vuelva a mi mismo y me vuelva a encontrar contigo, seas tú o sea otra persona, pero siendo esa persona.

martes, marzo 27, 2007

M.Total


El mundo es tan a menudo, tan cruel, tan horrible, tan gris, tan monotono que uno no llega a entender en que consiste esto de la vida..., pero si buscas y buscas encontrarás tanta belleza contenida en algunos corazones que te harán entender porque sigue mereciendo la pena vivirla.

jueves, marzo 01, 2007

Deseos



- Espero que seas infinita, porque no quiero nunca llegar a merecerte del todo -



jueves, febrero 08, 2007

Rescatando momentos pasados I - Embargo


Repentinamente y sin que hubiera habido precedente o señal indicatoria alguna, se procedió al embargo.
Se cortó el suministro a todo el perímetro, con excepción de lo indispensablemente vital. Fue una medida de fuerza mayor que se tomó para poder controlar la situación y llegar a un estado de estabilidad desde el cuál se pudiera obtener una imagen desde un punto de vista con menor adulteración de factores externos. El plan es llegar a un estado de requerimiento nulo de agentes externos de manera que las decisiones se tomaran solo en base a lo que realmente afectaba a su resolución y para que también las sensaciones que se percibieran no fueran adulteradas por otras sensaciones intruso-furtivas. Además serviría este embargo para valorar la voluntad, determinación y fuerza contenida dentro del perímetro.

Este corte produjo cierto tipo de sensaciones dentro del perímetro:

- Al principio hubo largas noches de meditación coyuntural, despertares por la sensación de vacío, pero sólo duró unos días.

- Contrario a lo que se podía pensar, no cundió el pánico. Se asumió la decisión con gran diligencia y frialdad.

- No se cayó en la tentación de infringir el embargo, a pesar de que la tentación se paseó por delante en numerosas ocasiones.

- No se pretendió dar publicidad de lo que estaba ocurriendo a ningún otro perímetro. Se mantuvo la situación en secreto.

- Se trabajó igualmente, a pesar de las restricciones, sin diferencias notorias en el rendimiento.

- Se inhibieron las fiestas y jaranas, bien por falta de energía, bien por algún mecanismo inconsciente del cerebro que indica que ante estados de carencia de energía las actividades que son superfluas para la permanencia pueden suprimirse.

- Toda actividad sexual intensa, fuera íntima o compartida, fue inconscientemente suprimida de la agenda sin queja o ansia alguna.

- Se tendió a la relajación y a la meditación, se tendió a vivir el día a día de una manera más mental que física, por el ahorro de energía que conlleva.

- Se produjo una sensación de seguridad no acontecida desde hacía mucho tiempo. Una sensación que ayudaba a seguir adelante con la decisión.

- Sólo últimamente y ocasionalmente se percibieron ligeras tensiones en las zonas altas que se disiparon con el tiempo.


Se viene pensando que este embargo durará hasta que se consiga conquistar perímetros colindantes. En ese caso se celebrará la conquista por todo lo alto y por tanto el embargo será retirado.

-- Se acabó retirando el embargo sin conseguir la conquista del perímetro deseado. Sin embargo la experiencia fue iluminatoria. --

jueves, enero 25, 2007

Espejismos IV: El aditivo


Un camión circula por la carretera sinuosa, lleva un ritmo lento pero seguro. El camión para en un pequeño pueblo, descarga mercancía y sigue su camino hacia la siguiente parada en el próximo pueblo. Es un trabajo rutinario pero que consume mucha atención por parte del conductor ya que al mínimo despiste puede salirse de la calzada. En este trabajo el camionero se siente satisfecho porque realiza su trabajo con eficiencia, sin embargo sabe que la parte de su mente que se encarga de la creatividad está anulada ya que para que funcione esta parte los horarios, las reglas, las normas y la rutina no deben existir. Llega un momento en el día que el camión necesita repostar y por tanto se dirige a una gasolinera. Para el camión y baja de él y el encargado de la gasolinera le pregunta: ‘Le pongo gasoil? Mire, tenemos un gasoil nuevo que lleva un aditivo especial que mejora la eficiencia de su camión, sin olvidarse de su vida, quiere probarlo?’ Al camionero esto le suena raro y por un momento se queda inmóvil analizando lo que ha oído y asegurándose de que está perfectamente despierto. Después de esta pausa su respuesta al encargado es un SÍ esperanzador. El conductor del camión mientras se realiza el reportaje estira las piernas, va al baño, se asea y vuelve un poco más relajado. Después de pagar la cuenta el encargado de la gasolinera se despide de el sonoramente con un: ‘Adiós, que disfrute del día! ‘

El conductor del camión se aleja con una sonrisa a media cara, de esas que parecen inteligentes, que surgen de un análisis racional de una situación más que de un impulso instintivo hacia la sonrisa. Aún con la media sonrisa en la cara arranca el motor y vuelve a la carretera, a su trabajo. Pero en medio minuto el camión ya se ha salido de la calzada y se dirige campo a través hacia un acantilado cercano, si bien nadie lo ve hacer esta maniobra o quizás a nadie le pareció extraño ese inesperado cambio de trayectoria con invasión de terrenos no aptos para la circulación. La sonrisa que llevaba puesta se ha duplicado ya y como no tiene más espacio para crecer en tamaño si que lo hace en intensidad, luminosidad y expresión. El camión sigue progresando sin dudas aparentes hacia el cercano acantilado. Sin embargo cuando se está acercando peligrosamente al abismo el camión empieza a reducir su velocidad hasta que se detiene, a unos escasos metros del precipicio. Un instante después el conductor baja del camión, su cara es ahora es lo más cercano al puro regocijo y felicidad, escrito en expresiones faciales y rasgos, acentuados y en mayúscula. El conductor da un par de pasos hacia el acantilado y se para, cierra los ojos y se olvida de todo. Siente la brisa marina que le acaricia con su fría piel, huele el salitre que está respirando y le ahoga de inconmensurable libertad, escucha la acompasada melodía de las olas que transforman la rutina que le ocupaba su mente hasta hacia un rato y que estaba siendo arrinconada en la rutina del mar que contempla, en esta otra rutina que arranca suspiros del tuétano de sus huesos y los expulsa para que la brisa los comunique al mar y alguna ola dedique una bella espuma, caprichosa en formas, a este afortunado humano. Este folclore que rodea a la apacible soledad que se aloja al borde de este acantilado, que ahora y para él divide la tierra y el mar, la vida y la muerte para algunos otros, le invita a sentarse y seguir disfrutando, y él así lo hace. Y ahí permanece el resto del día, ajeno a responsabilidades, preocupaciones y demás cortapisas mentales hacía la felicidad. Duerme allí incluso allí y a la mañana siguiente regresa a su rutina, a su trabajo, a su camión, pero se siente más vivo que ayer, se acuerda de quien es y que quiere.

Pero no es un acantilado es una ventana hacia la creatividad, hacia la búsqueda del placer en lo más simple y cercano, y a través de este placer el conocimiento de uno mismo y de su camino.

Pero no es conductor de camión, eres tú, soy yo, puede ser cualquiera, todos nos vemos absorbidos por la implacable resaca de la rutina del mundo capitalista.

Pero no es un aditivo, son personas como tú, si tú ya sabes que me refiero a ti, que nos sacan de la triste y opaca rutina para arrastrarnos, aunque sea por unos instantes, a una vida mucho más placentera e interesante, sin límites, sin reglas, sin compromisos, con lo que uno realmente desee.

A todos los que os acordáis de mí, gracias, prometo leer vuestros blogs y como no añadir mis sentidos comentarios. A los que no os acordasteis de mí no os lo prometo pero también lo haré.

Abrazos!!!

viernes, enero 12, 2007

El abrazo vacante


Ese gatillo de abrazo vacante que se esconde en una zona oscura de mi mirada,
en una abandonada esquina entre el cristalino y el iris, espera paciente a que tus ojos descorchen esa mirada de abandono voluntario a ese vacío que creo y expongo para ti.

Esa mirada tuya que dice sin decir ‘atrápame’ y es entonces cuando el resorte se activa y te atrapo para liberarnos de todo lo ajeno a este abrazo, un abrazo que nos libera encadenándonos.

Y es un abrazo sin fecha de caducidad, un abrazo para todas las tallas, noctámbulo y madrugador, recio y sensible, para él, para ella.

Un abrazo que quiere llenarse de gente, de gente que quiera cubrirse de abrazos.

Gente que por encima de todo quiere seguir siendo y dejarse estar.

miércoles, diciembre 27, 2006

Sont des mots qui vont très bien ensemble


Unas piernas en alto, unas piernas desnudas, unas piernas apoyadas en la fría pared,

Una postura inverosímil aún no conocida por mí, ignorante que soy de las sombras chinescas.

Inverosímil pero cotidiana e incluso inteligente para poder disipar el calor a través de sus plantas,

Calor de ese cuerpo indígena, calor de su centro que está ardiendo y yo me estoy quemando vivo.

Y no me muero con este incendio sino que me enciendo más y más y se aviva mi propia vida.

Y esos dedos como ajenos al mundo o extraños al ser humano, como de duende o de bruja,

Conozco manos más bonitas pero estás me fascinan por estar fuera de toda catalogación,

Y esos dedos que no puedo dejar de amar aunque lo intente pero que no beso sino que sólo observo,

Y aturdido por la altura vigente me relamo las retinas mirándolos y me sumerjo en tí,

Ahogándome dulcemente en la savia que tus palabras rezuman y respirando por tus labios el seseo de tu acento.

Y esos ojos que me inundan de su propia tristeza, tristeza con buena memoria y propaganda anónima,

Tristeza que se representa en su escenario o quizás mirada, en varias sesiones al día,

La función es gratis, nadie se interesa en verla más que yo, porque yo la intuyo y la desmenuzo,

Y consigo que el apuntador me desvele el sentido de la representación y la comprenda y entonces,

Ame más sus dedos y sus ojos y su pelo azabache y su nariz andina y su cuerpo firme.

Y no parezco despertar de este sueño en el que parece que nada tiene sentido,

Sino porque me está hablando en francés perfecto una mujer de estas latitudes?

Ahora sé que todo fue un sueño porque no existes más que en mi mente,

Porque no te veo ni te oigo ni te siento, por más que te mire te escuche y te piense.

Y algún bromista anónimo me escribe periódicamente en tu nombre siempre,

Pidiéndome un certificado de propiedad que tajantemente me niego a expedir.

Y no hicieron falta ni sabanas de seda, ni velas aromáticas, ni música clásica de fondo, ni champán,

Bastó con una habitación de un hostal barato, una cama tiesa, un colchón viejo y un par de mantas rotas

Y la magia surgió y la realidad se transformó en sueño a la luz de sus pupilas y con el frescor de su aliento.

jueves, noviembre 23, 2006

El tiempo



Amigos, siento la ausencia, siento no poder visitarles, no se lo tomen a mal, realmente tengo ganas de volver a sentirles pero el tiempo me tiene atrapado. Las agujas del reloj se volvieron palas de excavadora que arrasaron mi tiempo y lo han convertido en un caos y un desorden y el reloj de arena se vació sobre mi y me hizo un traje de cemento que me impide moverme con libertad y el cristal de cuarzo me lanzó descargas en vez de pulsos que me tornaron frenético y acelerado y las campanadas de las horas en punto me despertaron de una vida placentera y me devolvieron a una pesadilla irreal. Con todo esto no encontré un momento para escribir lo que sentía, no tuve un bolígrafo en mano cuando estuve inspirado o si lo tuve perdí elpapel donde lo apunté. Mi tiempo se volvió una dictadura donde no había sitio para las sensaciones ni para la imaginación o el romanticismo y no me quedo más remedio que desfilar con paso marcial hacia mi destino incierto, recto y mirando al frente, sin distracciones. Y es por esto por lo que no pude escribir con mi telaraña fosforecente mi sentir que tanto me gusta compartir. Por lo demás todo está bien y me alegro de haber descubierto dos nuevas familias , vosotros los blogeros y mi familia de biodanza. A todos vosotros gracias por hacer mi vida más completa , vital y feliz.

El miércoles vuelo a Perú, de vacaciones, romperé esos manecillas en forma de grilletes que me tienen preso ahora y que me retuercen el espinazo a cada minuto. Deseo encontrarme a mi mismo y la inspiración que me hace sentirme más yo y más cerca de todos vosotros, espero vivirlo de una manera de lo más romantica posible, a solas pero románticamente. Y aunque no nazca de nuevo en Perú, me conformo con morirme allí feliz haciendo lo que más me gusta, descubrir.

Os envio un fuerte abrazo a todos mis lectores, incluso a los misteriosamente anónimos.

lunes, noviembre 13, 2006

Doble o Nada


Es en tus brazos que me siento muy ligero,
es cuando tu me meces que me duermo profundo,
es cuando me envuelves que no me importa nada,
si la muerte o la vida, si el dolor o la alegría,
no me importa nada de eso si tu me haces compañia.

Pero no eres nada de lo que pueda vanagloriarme,
nada que yo quiera, no te invité, me conquistaste,
y ahora me tienes atrapado con tu invisible venda
que me atrapa y me limita y me engaña al mismo tiempo.

Felicidad!, te has vuelto quiescente y ya no te recuerdo,
ya soy yo el que te arropa con mi brisa y no lo entiendo
Libertad!, no encuentro palabras para volver a mencionarte,
siempre juntos y ahora, no encuentro excusas para recordarte
Soledad!, donde está esa amistad que tanto disfrutabamos juntos?
ya sólo vienes a mi borracha y con ganas de incordiar mis mundos

Y si no eres nada como puedo echarte?

lunes, noviembre 06, 2006

Es Seda


No son los sentimientos de madera noble que quise que tallaras en tu soledad y que se acabaron astillando por mis incontenidos pero inevitables hachazos orales, astillas que se clavaron en tus carnes.

No son aquellas miradas verdaderas que perdieron el destino donde vertirse, que acabaron goteando y ahora empapan tu sombra que vas arrastrando para secarte el recuerdo de mis ojos al sol de este otoño.

No son los versos con cardenales que te escribo cuando sube la marea de mi inspiración, versos para deshacerme de aquellas zarzas de recuerdos que tengo que atravesar para disfrutar de los gratos momentos grabados en mi memoria.

Descubrirás que lo que queda es seda, y que es una seda tan fina que la llevas encima sin apenas notarlo, sin darte cuenta aún. Pero a veces con los cambios vienen los descubrimientos...

Y esto no es melancolía amigos; esto es alegría, es fortaleza, es generosidad, es confianza. Esto es lo que me hace sentirme mejor, hacer que los demás se sientan mejor. Y esa Seda sólo es una prueba más de ello.

martes, octubre 31, 2006

Espejismos II



Las algas muertas flotan inertes en el mar, el oleaje las manda de viaje contra las afiladas rocas de la costa, la misma ola se las lleva otra vez de vuelta a su manto fluido, pero no son algas son mis ojos en mi memoria, pero no son rocas es tu cuerpo en mi memoria, pero no son olas, son los embates hormonales en mi cuerpo.

El terrón de azúcar que se esfuerza por flotar en ese pardo fluído, se vé irremisiblemente invadido de café, se va tornando marrón, lentamente de abajo a arriba y se transforma grano a grano en un dulce plancton, haciendo muecas de iceberg, sumergiéndose poco a poco en la fosa abisal de la taza de café, pero no es azúcar son mis amargas ganas de verte, pero no es café son los desencuentros organizados que me persiguen.

Esa gota glotona que engorda y engorda en el grifo del lavabo, horas viendola crecer y estremecerse y temblar con las lejanas ondas expansivas de otros mundos en éste mismo. Verme reflejado en ella, esperando al desenlace, esa gota que acabará cayendo pero que no la veré hacerlo porque me cansé de esperar. Pero no es una gota es un encuentro, pero no es la tensión superficial del agua que mantiene a la gota unida, es la rigidez del miedo, pero no es la gravedad la que impulsa la gota hacia abajo es el remordimiento, pero no es el lavabo, es el remolino visceral de mi próxima presencia.

Pero no son palabras, es el pólen de mi cariño, pero no es una lectura es una polinización deseada, pero no es ingenio es respeto, pero no es una respuesta es un abrazo.

domingo, octubre 29, 2006

Otoño


Una otoño con prólogo de emociones ficticias, un otoño que llegó y me vió ya totalmente enhojado, de hojas pendulantes con mensajes inciertos, hojas dubitativas con vértigo de compromiso otoñal. Un otoño cierto pero temeroso, un otoño que fue al psicoanalista para hacerle ver que las hojas han de caer y que el otoño es necesario, que no merece la pena mantener las hojas en el arbol cuando ya se han muerto y que la caída es necesaria aunque duela. Un otoño que soñó con ser primavera...

viernes, octubre 27, 2006

Espejismos I



Un pájaro en pleno vuelo, despistado, golpea el cristal de mi ventana y me despierta, pero no es mi ventana, es mi mente, pero no es un pájaro, es un recuerdo.

El séquito de un funeral desfila lentamente por el cementerio, dirección a una tumba, pero no es un muerto, es una pasión, pero no es una tumba, es el olvido.

Un hombre apostado en una esquina de la calle consume apuradamente un cigarrillo, pero no es un cigarrillo es nostalgia, pero no desprende humo, es una nube de cariño.

domingo, octubre 22, 2006

El omnipresente




El prisma que te impone te truca el recuerdo,
lo bueno no fue tan bueno, lo malo fue real.

Su presencia te impide admitir su presencia,
cuando estás en lo más alto te inmoviliza,
cuando estás en lo más bajo te clava al suelo.

Hace a los humanos lejanos más cercanos humanos
hace a los heroes más heroes y a los cobardes más cobardes.

Los hay incomprensibles pero irrefrenables, los hay comprensibles y contenibles.

Algunos llevan a separar individuos que pretendian firmemente mantenerse unidos,
algunos fomentan la unión entre individuos para afrontar su constante presencia.

Pueden definir tu porvenir si no lo controlas,
haciendote caminar siempre por la cuneta de tu destino,
o te puede ayudar a caminar por la senda más segura hasta tu meta.

Te hace desperdiciar oportunidades que te brinda la vida,
te evita caer dinámicas que te son desfavorables.

Con los cambios inesperados o incontrolados aparece para desconcertar,
con la vida tranquila y sosegada esquivas su presencia pero no su sombra.

Quien se deja manejar por él, no tiene un buen porvenir.
Quien lo evita continuamente, no tiene un buen porvenir.

Es algo fulminante, su propio anunciamiento significa su inmediata aparición.

Cuando aparece quieres desaparecer.

sábado, octubre 21, 2006

Caminar encontrando


Y me puse a caminar para...no se para que, basicamente me puse a caminar porque no podía quedarme quieto, mi cuerpo y mi mente estaban sobreactivados y no podía quedarme quieto y disfrutar del descanso, del relax, así que decidí caminar.
Y caminando fui encontrando cosas que sólo encuentra el que llega tarde, demasiado tarde. Y me encontré miradas, voces, besos en el aire. Miradas sin dueño, sin destino que ya sólo pendian en el aire a la merced del viento, como una telaraña esperando inerte a que alguna ráfaga se la llevara por delante. Una mirada dulce, apasionada,los ojos del amor en manos del viento.
Y seguí caminando y me dejó sin aire un beso flotante, un beso de hasta mañana, un beso inocente, ligeramente humedo, horizontal y rebañando hasta el ultimo milimetro de los labios del afortunado destinatario. Un beso que se iba evaporando noblemente con el calor el sol de este pacifico y liberador amanecer. Un beso embriagador, tierno, la boca de la pasión bajando por la garganta del aire.
A pesar o debido a los extraños encuentros que estaba teniendo en mi caminar, seguí haciendolo, ya con curiosidad de encuentros, ya sin preocuparme de mi caminar.
Y caminando me retuvo un abrazo, un abrazo ceñido, envolvente, generoso, amplio, sincero, un abrazo de sustento vital infinito. Un abrazo que se iba desmoronando con cada caminante que topaba con él, y se llevaba agarrado una porción de él, que finalmente acababa en el suelo, como hojas muertas. Un abrazo aglutinador de sentimientos, protector, los brazos de la unión desgarrados por las uñas de la mañana.
Finalmente, aún caminando, me inquietó un 'te quiero' flotando en el aire, un 'te quiero' leve, casi susurrante, un 'te quiero' con matices de emoción, de verdad, con sonido a palabra y a latido. Un 'te quiero' sin escapatoria alguna entre los labios emisores y el oido receptor, un 'te quiero' claro y con acuse de recibo.
Un 'te quiero' real, revitalizante absorbido por la voz del día que comienza.

Decidí ya darme la vuelta y correr inutilmente esquivando las sorpresas ocultas pendidas del aire porque pensé que esto sólo podía ir a peor y no quería encontrarme con bofetadas, puñetazos, miradas perversas, algún dirigido 'te odio', un estornudo salvaje liberado o algo aún peor que no quería ni imaginar. Llegué rendido a casa y me fui directamente a la ducha, pero no para quitarme el sudor vertido tras mi frenética carrera...

Efectivamente, llego tarde a todo, pero escapé a tiempo de una noche vacia y la llené de multiples sensaciones. Y me acordé de ti escapando del vacio.

viernes, octubre 20, 2006

No entiendes


A pesar de tu clarividencia, de tu mente atenta, de tu inteligente entender, hay cosas de mi que creo aún no entiendes.

No entiendes que nunca te quise atrapar.
No entiendes que siempre intenté dejarte espacio.
No entiendes que nunca pregunté sobre zonas de tu vida que no mostrabas.
No entiendes que siempre confié en ti, aunque las dudas me invadieran.
No entiendes que nunca te prentendí retener, a pesar de quererte cerca.
No entiendes que perdoné, olvidé, me reinicié por una oportunidad contigo.
No entiendes que si donde había un prado se pone un muro, causa desconcierto.
No entiendes que hay muros que se levantan para no ser franqueados.
No entiendes que nunca te pedí una segunda oportunidad, aún deseandola.
No entiendes que todos tenemos un grado de responsabilidad en nuestros actos.
No entiendes que ví tus señales siempre pero siempre había dobles interpretaciones.
No entiendes que siempre pensé que tu palabra valía mucho y la guardé con su valor.
No entiendes que esperé eternamente a que hablaramos en persona, no ocurrió.
No entiendes que a pesar de todo sigo confiando en tu bondad, no eres perfecta.
No entiendes que eres la persona con mayor consciencia vital que conozco.
No entiendes que me maravillas, hasta en el desconcierto...
No entiendes que ya no quiero respuestas, me conformo con que te acuerdes de mi.
No entiendes que me voy satisfecho porque aprendí, crecí y dí lo mejor de mí.
No entiendes que me voy insatisfecho porque no llegaste a entender quien soy.
No entiendes que te deseo lo mejor; ahora, ya, mañana, siempre; sin mi, sola, acompañada.

No entiendes que ahora que estas lejos yo siga siendo la misma persona que era, la misma persona que no entendiste en algunas facetas, en algunos momentos.

Me entiendes?

jueves, octubre 19, 2006


Mastico tu lejano nombre y degluto tus recuerdos,
Bailo con tu armonia y tu sensualidad me balancea,
Me ahogo melancolicamente en tus suspiros gaseosos,
Me quema tu mirada magnetica, arde mi piel anhelante,
Acaricio tu mente escondida, beso tu enigmatico ser
Me ahorco con tu elocuencia, lanzo estertor de adiós
Me enredo en tu alma, jugueteo con tu jugoso aliento
Me atraviesa tu distancia, eyaculo tu caduca compañia
Aleteo a tus breves caricias, sonrio a tu complicidad
Pisoteo tu eterna sombra, desmorono tu vacante espacio
Ilumino tu proyectado abrazo, sonrojo tu oculta cercania
Acoso tu aura, inoculo tu intimidad, enveneno tu inocencia
Sobrevuelo tu lustroso tiempo, aterrizo en tu magia vital
Asesino tus abrazos, secuestro tus besos, incendio tu cariño
Saludo a tu empatia, camino con tus pasos, tu simpatia me guía
Destrozo tu voz, transformo tu bondad, abduzco tu sabiduria
Coincido con tu busqueda, deseo tu deseo, sueño que me sueñas.

Pasión y Rabia
Nostalgia y Melancolía
Cariño y Rechazo
Paz y Caos
Ternura y Frialdad
Bondad y Egoismo
Yo y yo
Tu

jueves, octubre 12, 2006

La amenaza de huelga





Siempre en la noche pasan cosas extrañas. En la noche volvía a casa, después de un buen día con los amigos, satisfecho de haber aprovechado el tiempo, pero como ultimamente con ese punto de amargura, con esa sensación de que se me quedaba algún rincón sin barrer dentro de mi.
Y escuchando la música que pasará desapercibida por su audiencia noté que un sindicato corporal se creó y me invadió de repente. Empecé a notar una sensación extraña, como si por debajo de mi piel me hubiera sido inoculada una sustancia arenosa y picante y estuviera extendiendose por dentro de mi. Me asusté y aparqué el coche donde pude y paré el motor, esperando a que esta extraña sensación se pasara.
Mi cuerpo se volvió inerte de repente, mis brazos y mis piernas pesaban toneladas, mi cabeza parecía que estaba clavada al reposacabezas del asiento. Mi vista se fue nublando y en pocos segundos ya no veia más que una luz roja que inundaba toda mi visión. Mi corazón se ralentizó al mínimo hasta el punto que parecía que iba a pararse. La respiración siguió el mismo curso y también se volvió casi inexistente. Pero mi mente no se vió mermada en ningún momento, aunque estaba como encadenada y no conseguía sentir ciertas sensaciones como miedo, nerviosismo o ansiedad. Era como si mi cerebro sólo estuviera activado para percibir estimulos externos y parecía que nada podría surgir expontaneamente de mi mente.
En este estado estuve un par de minutos aproximadamente hasta que empecé a ver un claro mensaje que se paseaba por mi mente. El sindicato corporal me daba un aviso: "Esto sólo es una advertencia y debes tomar medidas para poder resolver el conflicto en el que nos encontramos. Nos negamos a seguir trabajando sin recibir esos estímulos externos a los que nos tenías acostumbrados. Y no nos vale con sucedáneos que ya sabemos que los puedes conseguir, no nos puedes engañar. Necesitamos algo más que aire, agua y nutrientes, no nos condenes a esta esclavitud dentro de tu envoltorio. Iremos a la huelga si no nos das lo que quieres. Tus entrañas."

Tras esto me liberé repentinamente de esas sensaciones que me atosigaban y aturdían y sin embargo no me sentía bien porque ese mensaje se me habia clavado en los timpanos y no para de repetirse y no podía concentrarme en nada. Con ese megafono rallado dominando los huesecillos de mi oído interno, arranqué el coche y me dirigí a casa, mientras conducía , el mensaje se fue apagando en mis conductos auditivos, sin embargo no olvidé la consigna, más me vale.

martes, octubre 10, 2006

Sigue mereciendo la pena...

...porque sé lo que quiero, lo estoy buscando continuamente y lo encontraré.

lunes, octubre 09, 2006

La resaca verbal

Decir que estoy loco por ti sería estar realmente loco o engañarme o engañarte o engañarnos. Así que no lo digo (pero si lo escribo...) aunque a veces lo sienta, cosas de la autocensura.
Decir que te necesito, que te deseo, es expresar verdades con validez efímera, quizás renovables pero a día de hoy efímeras.
Es cierto que el recuerdo que me dejaste se me comió dos centímetros de carne hacia dentro, pero que gusto da tener esa cicatriz, pero que poco me la miro.
Es cierto que cada vez que estoy contigo acumulo una carta más a la baraja de tus recuerdos en mi, para en un futuro poder jugar solitarios con ella.
Si ayer con el amanecer, como un loco romantico, recorrí mi pueblo en coche, entrando a hurtadillas de jardín en jardín, sólo, robando flores para construirte ese ramo que se marchita en el asiento de mi coche, si lo hice fue por el alcohol, los recuerdos y mi corazón loco.
Ese ramo de flores que se marchita no es un ramo de flores de amor, más bien un ramo de flores de ganas de ti. No te quiero locamente, no te quiero con pasión, apenas te conozco, pero te deseo con devoción. Solo soy un loco que de vez en cuando se cabalga en su pasión y se deja llevar por las praderas supuestamente inconmensurables, que son mi simbolo de mujeres como tú, y siempre llega a un precipicio donde frena de seco para no caer. La vuelta es por el mismo camino que me llevó a ese precipicio, pero no se disfruta igual que al ir, y al mirar hacia atrás ya veo que se desdibuja todo y los contornos y los colores se acumulan en montones separados para ser reciclados para otras vidas, otras mentes, otros recuerdos..., dicen que es bueno reciclar pero a mi me gusta tan poco que haga eso con los recuerdos de mi vida y tu inolvidable visita a ella...

miércoles, octubre 04, 2006

El minuto mágico

Hoy mi día no prometía demasiado, no esperaba nada de él realmente. Cuando me levanté de la cama, bastante cansado por cierto, y me fui a lavar la cara al lavabo me pregunté a mi mismo frente al espejo: "Qué espero de este día de hoy?" y me respondí: "un sólo minuto especial, sólo uno.".

Mi día siguió su curso normal, de cepillarme los dientes, de conducir al trabajo, de resoplar en la oficina, de pensar en mi, de pensar en ella, de leer un libro, de un montón de cosas vamos. Todo iba acorde con esta rutina excepto que en un momento de la mañana recibí una muy mala noticia que, aunque no me afectaba directamente a mi sino a alguien que aprecio, me hizo sentir una sensación inesperada en mi, me hizo sentir una sensación de pena que me acercó a las personas afectadas, y me hizo sentir, supongo que de una manera amortiguada y por menor tiempo, lo que estaban sintiendo. Esta sensación por raro que suene me hizo sentirme más vivo, más cercano a la gente que aprecio y me aprecian, y me hizo sentirme mejor persona.

Tras esto mi día siguió otra vez su curso habitual excepto que ya casi llegada la noche, durante un par de horas tuve unas experiencias bastante intensas de cercanía humana, de ternura, de cariño, de preocupación, de interés, no hubo conversación, solo fueron gestos, miradas, caricias, besos, abrazos. No había lascivia ni lujuria, eramos inocencia pura. Después de estas experiencias me sentí bastante bien, más vivo, más feliz, más completo.

De vuelta a casa,en mi coche, solo, ya casi cuando estaba llegando a mi hogar, inesperadamente, con una lluvia torrencial cayendo sobre mí, con mi barrita energética de avellanas en la boca y con una gran versión de "Moonriver", que quizás pase dessapercibida, sonando de fondo, llegó de repente ese minuto especial. Sentí una magía surgir, un momento romántico a solas, no pensaba en nadie ni en nada, sin querer estaba dejando que todas las sensaciones que estaba percibiendo me envolvieran y me rindiera a ellas. Era todo perfecto y precioso. Sin embargo no sentí pena cuando ese minuto se acabó. Cuando llegué a casa, aparqué mi coche y salí de él y de camino al portal de mi casa cometí un homicidio involuntario de un arriegado caracol sin señalización nocturna que habái salido a dar un paseo. También arruiné el trabajo de una atareada araña que había tejido afanosamente una trampa para los desafortunados insectos hipermetropes. En 1 minuto había arruinado la vida de un par de pobres y pequeñas criaturas, sin quererlo claro.

Sin embargo a pesar de las malas noticias hoy, a pesar de entorpecer la vida de algún que otro arácnido y gasteropodo, y aún habiendo disfrutado intensamente durante ciertos momentos de mi día, hoy me meteré en la cama y pensaré que hoy ha sido un gran día, sólo porque tuve ese minuto, mi minuto mágico.

miércoles, septiembre 27, 2006

Para ti

Que le voy a hacer si imaginaron por mi...para ti.

martes, septiembre 26, 2006

Un momento en mi día

Y de repente me evado de mi trabajo, se me va la mirada a la ventana y me pongo a pensar en ti, mientras escucho música que elegí para tí, aunque pase desapercibida. Ese trozo de ventana por el que veo la calle y el sol ilumina el suelo, y de repente la luz baja de intensidad y parece que se quiere apagar, pero se mantiene. Vuelvo a mi teclado, a mi monitor y la luz vuelve a la ventana, y la luz se apaga en mis ojos.

Estanco otra vez

Chirriaban las ruedas de la camilla que me transportaba de vuelta a mi habitación en la clínica. Había sido una operación larga y complicada y ahora me esperaba una larga y tediosa recuperación, pero todo esto merecía la pena. Por aquella puerta no entraban ya más que hojas muertas arrastradas por el viento, ráfagas de granizo mezcladas con barro, hedores de comida putrefacta y olor a piel quemada. Ya no podía aguantar más este trasiego de desechos y despojos. Un día, estando contigo, por alguna razón se abrió una puerta, como por acción de un resorte. Me di cuenta de que existía esta puerta cuando empecé a notar un enjambre que zumbaba alrededor de mi cabeza, era un zumbido nada amenazador y muy relajante. Y por esta puerta comenzó a salir un montón de información que yo tenía en mi mente y que desconocía por completo. Acompañé a esta puerta sentimientos que no sabía que podía sentir y que me hicieron vivirme de una manera desconocida para mi. Despedí, sin mucha pena, conceptos y esquemas que andamiaban mi cerebro y que no le permitían moldearse a las distintas personalidades que me iba a encontrar en mi vida. Me visitaron la confianza, la sinceridad, la pasión y el deseo y se quedaron una temporada. Cuando salieron por aquella puerta salieron con mayor energía, aunque después nunca más volvieron, no se porqué, y ahí empezó el declive de esta tan transitada puerta. Ya nada fue igual, se convirtió en la puerta trasera de un restaurante, en un callejón sin salida, donde no pasa nadie, sólo los vagabundos y borrachos, sólo hay oscuridad, gatos hambrientos, suciedad y sollozos.

Pero eso ya pasó y otra vez soy estanco.

lunes, septiembre 25, 2006

Vómito #5

Temía más a mi vida que a mi muerte. Sentía más las muertes que mi propia vida. Cuando me marché de casa no me llevé nada, salí descalzo y sólo vestía un albornoz. Quizás la ducha me aclaró las ideas de una vez por todas y sólo tras secarme y ponerme el albornoz me dí cuenta que debía partir. Llovía, así que me volví a mojar, no me importaba incluso me agradaba sentir las grandes gotas cayendo sobre mi cabeza y mis desnudos pies pisando la blanda tierra. Seguí caminando un par de horas hasta que, tal vez fuera la luna la que me dió esa claridad, me dí cuenta de que había llegado a mi destino. Me senté al borde del acantilado y disfruté del rumor de las olas, de los reflejos de la luna en el oscuro mar, de los juegos de sospechosa complicidad entre las boyas, los barcos y el faro. Un perro vagabundo aburrido de dar vueltas bajo la lluvia vino a olerme, le miré a sus ojos que derramaban una plateada luz sobre el tramo oscuro que nos separaba. El me miró a los míos y se acercó, le acaricié y se acercó aún más. Cuando salí de la ducha pensaba encontrar un camino que andar, una luna que admirar, una luz que seguir y todo parecía verdad y todo fue verdad realmente. El tiempo pasó rápido pero sin perder detalle y el sol ya estiraba tras las montañas sus tentáculos de luz. Nunca más volví a casa de mis padres porque ya no concebía la palabra hogar sin unos ojos que recogieran mis íntimas y complicadas preocupaciones y aún sin entenderlas me hicieran sentir una nueva sensación desconocida para mi que bauticé como 'flujo del impulso vital'.

Vómito #4

Flotaba a 5 metros del suelo, suspendido verticalmente, los ojos cerrados, inconsciente. Yo ya no lo sabía, yo ya no me acordaba, yo ya no nada porque yo ya no era consciente. Yo era un hombre suspendido en el espacio para todos, yo era un hombre suspendido en el tiempo para mi mismo, yo era un hombre suspendido de vida y ni yo ni nadie esperaba la reválida.

Vómito #3

La lluvia ha parado y se recoge a si misma en miles de hileras, cada una como si fuera la única, cada una despistando sinuosamente pero todas muriendo en la misma dirección.
Y la hoja de ese roble que flota en la corriente efímera tomó el tren equivocado y allá va directa a toda velocidad, sin más rumbo posible que el que dicta la gravedad, sin otro destino que la desagradable cloaca, sin otra solución que dejarse llevar.
La hoja por inerte se tornó también inerme.

Vómito #2

El coche circulando de noche por el valle, la carretera desierta, oscura, en el monte a su derecha una luz perdida en el monte. Te preguntas que será esa luz, es un misterio para ti pero para los individuos regados por su chorro de luz no es más que una cena familiar y tranquila a la luz de una tenue bombilla.

Yo me veo así desde la distancia.